Aprendizaje

29.01.2017

"El buen maestro no considera a sus discípulos como recipientes donde hay que depositar conocimientos, más exactamente son pequeñas luces que hay que avivar de la manera más adecuada para que brillen en todo su esplendor"
Hermes Varillas Labrador

Los estudios son un medio para adquirir sabiduría; brindan la oportunidad de desarrollar habilidades y destrezas útiles en la vida. De hecho afirma Delors (1996) que "la educación tiene la misión de permitir, a todos sin excepción, hacer fructificar todos sus talentos y todas sus capacidades de creación, lo que implica que cada uno pueda responsabilizarse de sí mismo y realizar su proyecto personal". (https://sites.google.com/site/hectorvillarrealb/textos/reviews/educacion) Aunado a ello, se ha de tener presente que el aprendizaje inicia desde muy temprano como un acto involuntario y natural que de hecho no culmina sino con la muerte y se da de forma progresiva y a distintos ritmos. Sin embargo, para aprovechar al máximo lo que se aprende, se hace necesario, hacer uso de dicho aprendizaje desde el mismo momento en que se adquiere, siendo de tal manera relevante el tener sentido máximo del arte de aprender.

Es por ello, que existe una necesidad imperiosa de dar sentido al aprender ¿Qué aprendo? ¿Para qué? ¿Por qué? ¿Hasta dónde aprender? Si esto además, se lleva a la par con la corta vida que se vive y que el mayor sentido que la sociedad misma da al estudio es para adquirir un buen empleo y a partir de allí todas las otras cosas útiles de la vida, se hace necesario dar un salto al aprender y accionar. Es deseable, entonces, que la escuela inculque el gusto y el placer de aprender, en consecuencia, la capacidad de aprender a aprender.

Desde esta posición se asume la necesidad de una educación holística, que de acuerdo con lo que señala González Garza (2009), tiene como principal objetivo el de "favorecer el proceso evolutivo de la conciencia en su tránsito hacia la total liberación, la plena realización y la trascendencia de las barreras que nos impiden despertar a nuestra verdadera esencia." (35)

Por otro lado, se destaca la reorganización de la gestión educativa institucional/comunal, con el fin de que se concrete el nuevo modelo de escuela expresado en el Art 6, numeral 3, literal e de la LOE/2009 el cual estblece lo siguiente:

El Estado ....Planifica, ejecuta, coordina políticas y programas para alcanzar un nuevo modelo de escuela, concebida como espacio abierto para la producción y desarrollo endógeno, el quehacer comunitario, la formación integral, la creación y la creatividad, la promoción de la salud, la lactancia materna y el respeto por la vida, la defensa de un ambiente sano, seguro y ecológicamente equilibrado, las innovaciones pedagógicas...el uso y desarrollo de las tecnologías de la información comunicación....

Asimismo, en el nuevo paradigma de la educación se habla en términos de destrezas, competencias y habilidades, sin desmerecer el acopio de conocimiento. La globalización por su parte, incluye la educación holística, humanista, social y con relevancia en los valores. Es así como la concepción actual de la educción venezolana tiene como centro al ser humano como ser social, capaz de responder y participar activamente en la transformación de la sociedad en la que vive y se desarrolla. Se atiende las necesidades del estudiante desde el aprender a hacer, conocer, ser y a convivir, integrando además diversos ejes trasversales como por ejemplo las nuevas tecnologías de investigación que también articulan como ejes y pilares de la educación que pretenden incorporar a los estudiantes al trabajo productivo y liberador.

Siendo que el estudiante aprende mejor haciendo, la nueva forma de concebir la educación, el docente funge como mediador más bien que como facilitador. En este sentido, resulta ser el enlace entre lo que el estudiante conoce y lo que está por aprender. De hecho esta teoría se expresa bastante bien en lo que Lev S. Vigotsky (1896-1934) denominó ZDP( Zona de desarrollo próximo), lo que rescata o da un gran impulso al papel del docente.

Basado en ello, el currículo como tal no debe estar concebido inicialmente, sino más bien ha de ser un constructo de diversos elementos que se integran en el proceso de enseñar y aprender. Desde esta perspectiva se destaca además la participación activa que tiene la familia y la comunidad, los intereses y necesidades de los estudiantes determinados a través de una diagnosis global que converge en el proyecto institucional y que está encaminado a resolver problemas reales de las comunidades.